Aspirar a tener una buena figura desde la adolescencia nada tiene de malo, visto así, a primera vista. Pero si tras esos deseos ronda la obsesión por la búsqueda de la perfección corporal a toda costa, entonces si debemos preocuparnos. Podríamos estar en presencia de trastornos más complicados como la anorexia.
La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada y que lleva a un estado de inanición. Se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que la persona se vea gorda aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado.
La adolescencia se presenta como la etapa donde generalmente comienza este trastorno de la anorexia. Así que ojo, muchachas y muchachos, porque aunque es más común en mujeres también se puede ver en los hombres. No podemos perder el control sobre nosotros mismos. Se puede tener un cuerpo atlético, con un peso aceptable pero sin caer en estos excesos que atentan contra la salud.
Las personas afectadas pueden perder desde un 15 a un 50 por ciento, en los casos más críticos, de su peso corporal. Esta enfermedad suele asociarse con alteraciones psicológicas graves que provocan cambios de comportamiento, de la conducta emocional y una estigmatización del cuerpo.
Las personas afectadas pueden perder desde un 15 a un 50 por ciento, en los casos más críticos, de su peso corporal. Esta enfermedad suele asociarse con alteraciones psicológicas graves que provocan cambios de comportamiento, de la conducta emocional y una estigmatización del cuerpo.
Como dato curioso te apunto que la edad de inicio de la anorexia se sitúa en la primera adolescencia, en torno a los 12 años, si bien la población más afectada se encuentra entre los 14 y 18 años. Aunque no es un fenómeno que se dé mucho en nuestro país, si existen casos. En un 95 por ciento de los casos la anorexia afecta a mujeres jóvenes, aunque en los últimos años se ha producido un aumento en hombres, en mujeres adultas y en niños. Existen colectivos más propensos a sufrir estos trastornos, es el caso de las gimnastas, las bailarinas o las modelos.
Si de pronto te obsesionas con el peso y no quieres comer dulces, pastas, arroz o todo aquello que pueda provocarte unos kilos de más, cuidado porque puedes terminar con un serio trastorno alimentario. Así que a tener en cuenta posibles signos de alarma y evitar a toda costa ser víctima de esta enfermedad: la anorexia.
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