Auditar, verbo transitivo, significa revisar y verificar con detalle la contabilidad de una empresa u organización.
El Auditor, profesional que ejerce las funciones descritas, necesita de constante preparación técnica para desempeñarse con eficiencia y cumplir la misión de velar por la exactitud de los registros, balances y el control interno, y estar en condiciones de emitir los informes que alerten y contribuyan a “mantener las cuentas claras”.
Normalmente, los sistemas contables establecen modelos, prácticas y procedimientos por los cuales se guía el personal administrativo para su labor de registrar datos, cifras, nóminas, compras, ventas y en general el universo de operaciones monetario–mercantiles y presupuestales de cualquier entidad, todo lo que debe conocer el Auditor para realizar sus inspecciones y verificaciones.
Pero no basta el conocimiento académico. Constantemente organismos y empresas emiten resoluciones y dictan nuevos procederes en los ámbitos de la contabilidad, las estadísticas y la legalidad, los cuales deben estar al alcance del estudio oportuno por parte de los auditores.
Sobre estos y otros asuntos relacionados, Alina Vicente Gaínza, miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y vicecontralora general de la República, ha enfatizado que el auditor debe trabajar de manera directa con los directivos, en donde recae, principalmente, la responsabilidad económica.
Es obvio que los nuevos escenarios en que se desenvuelve Cuba obligan a elevar la preparación y la cultura jurídica, esencialmente en temáticas sobre la contratación, la ley de inversión extranjera y el proceso inversionista.
Esta realidad contemporánea dicta la necesidad de capacitar a los dirigentes y administrativos, porque, como hace notar Vicente Gaínza: “… se puede tener un buen sistema de auditoría y una buena unidad de inspección, pero, si no se trabaja dentro de la entidad, NO se logran los resultados esperados”.
Resalta la importancia de impartir seminarios y conferencias a los obreros para explicarles las nuevas regulaciones económicas, como la aplicación de la Resolución 17 del año 2014, emitida por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, o todo lo concerniente a la descentralización de facultades empresariales, de manera que tengan un impacto real en el control interno.
La práctica evidencia que persisten insuficiencias en el control de los presupuestos, inventarios, activos fijos tangibles, nóminas, cuentas por pagar y cobrar y otras actividades y registros.
Expertos llaman la atención en el sentido de que en muchos casos hay violaciones que se detectan por los auditores y se interpretan como presuntos hechos delictivos y NO de corrupción, porque falta profundidad en los análisis, de manera que distinguir entre corrupción administrativa y delito conlleva una autopreparación consciente, objetiva y sistemática de los auditores, en aras de cumplir con los pasos requeridos en estas inspecciones y realizar un trabajo de calidad.
Y aquí resalta igualmente la indicación de los especialistas de que entre las responsabilidades del auditor están la de esclarecer al colectivo laboral las implicaciones que tiene para su salario el hecho de que sucedan desvíos de recursos materiales, incluido el dinero del fondo salarial, por lo que los trabajadores deben jugar un papel activo en la prevención de ilegalidades y una participación activa contra la corrupción, en Matanzas y en todo el país.
(TVY)(29/02/16)
Su imagen más cercana
