“Lo importante no es justificar el error, es impedir que se repita”, Che Guevara.
Toda profesión y oficio exige de quien la desempeñe no quedarse dormido en los laureles del diploma de graduado, ni tampoco en las experiencias adquiridas durante determinado lapso del trabajo.
Es imprescindible que el técnico, el profesional, el obrero calificado, al igual que el cuadro de dirección, asuman la calificación y la actualización de los conocimientos y metodologías como necesidad permanente, especialmente en el área de administración empresarial y de unidades de producción y de servicios.
Disposición, entrega, dedicación, desinterés en la ejecución y el cumplimiento de las tareas encomendadas son actitudes que se esperan caractericen la conducta de un cuadro y de cualquier ciudadano honesto.
Esas cualidades abundaban en los primeros años el triunfo revolucionario. La historia enseña que las actitudes positivas crecen en el individuo cuando la nación se ve en peligro, como cuando la crisis de octubre y la invasión mercenaria por Playa Girón.
Con el decurso de los años, las experiencias personales que alimentaban esa mística quedan en el recuerdo, y quienes no las vivieron las desconocen o las aprenden a través de testimonios de otros o lecturas de historia.
También hemos aprendido que, lamentablemente, algunas personas se especializan en simular, igualmente sabemos ya que solo el entusiasmo y las actitudes éticas y morales no bastan. Hay que añadirles conocimientos científicos, técnicos, organizativos y fijador ideológico y político, sobre la base del ejemplo y el estudio.
Las referidas son cualidades imprescindibles en cualquier cuadro, porque las buenas intenciones no pueden separarse hoy de cultura, tecnología, honestidad y otros factores que también sustentan la eficacia y la eficiencia en el desempeño.
Me permito citar aquí al comandante Ernesto Che Guevara en su condición de Ministro de Industrias, en los primeros años de la revolución triunfante, quien afirmó: “Lo importante no es justificar el error, es impedir que se repita”. Y a seguidas, precisaba: “Hay que enviar a algunos cuadros a que mejoren su capacidad cultural y técnica”.
Satisface conocer que la actualización del modelo económico cubano, en los últimos años está prestando atención a la preparación de los cuadros, a través de diplomados en Administración Pública y en Dirección y Gestión Empresarial. Pero no es esta una tarea coyuntural, ni se ha diseñado para exhibir el diploma de graduado, sino para valerse de los conocimientos para actuar en consecuencia y seguir estudiando… (TVY) (02/02/17).
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