Mi vecina Cuca cada mañana se queja de decaimiento, inapetencia y otros males que a sus casi 25 años de edad, ella achacaba al calor terrible que está haciendo este año.
–Pero, Cuca, el año pasado dijiste lo mismo sobre el calor y no te sentías tan decaída.
–Es verdad, ¿será la edad?… Bueno, la verdad es que solo he aumentado un añito, pero ahora estoy embarazada…
–¿No será que tienes anemia?
— ¡Tú estás muy equivocado, mi amigo!, yo me alimento como Dios manda, dentro de mis posibilidades, claro está…
— No te mandes a correr, entérate que la carencia de hierro es principal causa de anemia en mujeres embarazadas, lactantes y niños de hasta cinco años, especialmente menores de 24 meses, y no lo digo yo, sino expertos del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) quienes afirman que este padecimiento es el más frecuente en la población cubana y a nivel mundial.
–¿Y cómo te enteraste de eso, periodista?
–Leyendo, Cuca, leyendo, investigando, averiguando para después informarte que el gobierno cubano desarrolla programas para combatir la anemia en grupos vulnerables, destinados a mejorar las prácticas alimentarias y la nutrición de los infantes.
Se estima que alrededor de dos mil millones de personas en el mundo padecen de anemia.
Entre los alimentos ricos en hierro destacan: carne magra, habichuela, lechuga, yema de huevo, espinaca, col, arroz integral, lenteja… Los alimentos ricos en vitamina C, como las frutas, elevan la absorción de hierro en el organismo.
Una semana después de mi conversación con Cuca, mi vecina admitió que el médico le confirmó su padecimiento de anemia y le rectificó la dieta que ella seguía, nada parecida a lo recomendado, por lo que, agradecida, dio las gracias por la información oportuna.
–De nada Cuca, de nada.
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