Un círculo de interés es un espacio para la investigación y la reflexión donde cada miembro que interactúa se proyecta hacia el futuro. Sobre su funcionamiento, modalidades y aportes al conocimiento estaremos intercambiando.
De los círculos de interés mucho se habla, sobre todo los vinculados a la enseñanza secundaria básica los cuales influyen más en la orientación vocacional de los estudiantes. En sentido general a sus miembros les atrae un tema común, pero a cada uno de ellos les interesa del tema algún aspecto particular. De esta manera amplían sus conocimientos y la práctica investigativa, acercándose al futuro profesional o técnico que desean.
Estos espacios propician la comunicación, ayuda mutua y colaboración a partir del desarrollo de la curiosidad científica, la solidaridad y el colectivismo entre sus miembros. Esto solo se logra cuando el equipo y su conductor son capaces de propiciar un clima favorable de intercambio y no de competencia dañina.
Para crear un círculo de interés es importante tener en cuenta las necesidades del trabajo de formación vocacional y orientación profesional así como la selección voluntaria por cada estudiante del tema a escoger según su gusto e inquietud. Las temáticas son aplicadas por la dirección del centro, teniendo en cuenta las particularidades del territorio y la cantidad de estudiantes de la escuela.
Enfermería, Corte y Costura, Pedagogía, Vialidad y Tránsito, Bibliotecología, Educación para la salud, Plantas medicinales, Bomberos, Gastronomía y Cruz Roja son algunas de las especialidades que contempla el programa que incentiva la formación vocacional de los estudiantes. Claro, esto es solo una muestra porque existen muchísimas temáticas que atraen la atención de muchachas y muchachos.
Estas actividades se organizan en los Palacios de Pioneros y centros educacionales. Tienen un carácter diferenciado según las particularidades de cada edad, teniendo como principio en su diseño no repetir el mismo contenido, sino el ascenso gradual de lo simple a lo complejo. En el caso de los Palacios de Pioneros, complementan el proceso docente-educativo que se realiza en las escuelas, con diferentes actividades que potencian la formación vocacional. Solo que para ello se necesita del pleno apoyo de las instituciones y organizaciones en los frentes de la ciencia, la cultura, la producción y los servicios.
Los aportes son visibles. Desde el punto de vista cognitivo, inciden en la formación y desarrollo de los conocimientos, hábitos y habilidades investigativas. En el plano educativo contribuyen al incentivar rasgos de la personalidad como la disciplina, tenacidad y el colectivismo. En el plano motivacional contribuyen a la concientización del alumno en la necesidad de apropiarse de nuevos conocimientos, asumiendo una actitud responsable.
Se trata de una manera instructiva que permita al alumno conocer oficios y profesiones desde las voces de sus especialistas. También en el propio escenario donde se desarrollan a fin de que realmente descubran si les interesa y que este acercamiento despierte entonces su interés por tomar en cuenta la opción para el futuro.
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