
Entró en vigor el título tres de la ilegal Ley Helms- Burton del gobierno de Estados Unidos, por obra y gracia de su actual presidente, el despeinado y siempre soberbio multimillonario Donald Trump, sujeto cuyos actos lo ubicarán en la historia como el más despreciable de los que hasta la fecha han usufructuado el poder imperial.
Crece la escalada de agresiones contra las familias cubanas a las que la actual administración intenta amedrentar, en consonancia con sus planes estratégicos de rendir la resistencia de 60 años y alcanzar el viejo sueño de apoderarse de la Llave del Golfo, como desde el inicio de los tiempos llamaron a este Caimán del Caribe, que no duerme sobre laureles, como lo ha demostrado precisamente esa historia de seis décadas asentada sobre las bases de una trayectoria revolucionaria que nos legaron los padres de la Patria.
Las amenazas contra Cuba no descartan ninguna opción, según han declarado desde el mandatario estadounidense hasta sus más novedosos portavoces del odio y mercenarios, mediocres y criminales usufructuarios de los millones de dólares que cada año designa el gobierno para agredir a los cubanos.
En consonancia con esa política cada vez más hostil se han elevado la persecución financiera y el bloqueo (embargo) comercial contra Cuba, y las afectaciones a terceros países, en razón del carácter extraterritorial de la legislación norteña, repudiada por la mayoría de los gobiernos cuyas empresas mantienen y desean sostener las relaciones de trabajo con Cuba, que les resultan beneficiosas, lo que ha motivado numerosos pronunciamientos en los que denuncian el carácter ilegal de las acciones de la administración estadounidense.
Solidaridad internacional con Cuba
Precisamente, el jueves último se efectuó en La Habana un encuentro de solidaridad internacional por la paz mundial y contra la guerra, donde se aprobó una Declaración de solidaridad internacional y por la paz mundial, en la que se condena la Ley Helms-Burton, se exige el cese del bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por el Gobierno de EE. UU. a Cuba por 60 años y la devolución del territorio ilegalmente ocupado por la Base Naval en Guantánamo.
Igualmente recaba de la solidaridad internacional para denunciar el carácter violatorio de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional de las nuevas sanciones contra Cuba y ratifica el apoyo a los pueblos que luchan por su soberanía y libre autodeterminación. «Alcémonos contra la barbarie imperialista, por la paz y por un mundo sin explotación», concluye el documento.
Encuentro Hemisférico de Solidaridad del 1ro al 3 de noviembre
«Sin importar cuán oscuro sea el camino, la respuesta del pueblo cubano será la de resistir y siempre habrá una victoria», reiteró el presidente del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos (ICAP), Fernando González Llort, quien convocó al «Encuentro Hemisférico Antimperialista de Solidaridad, por la democracia y contra el neoliberalismo», a celebrarse en La Habana del 1ro. al 3 de noviembre.
En la convocatoria se precisa que «sin descuidar ni alejarnos de las agendas específicas de múltiples procesos de lucha y articulación de los cuales nuestras organizaciones y movimientos forman parte, somos conscientes de que no será posible enfrentar a los enemigos de nuestros pueblos de manera aislada y dispersa».
Por tanto, se convoca «a redes y plataformas del continente, a movimientos populares y fuerzas políticas de izquierda, al movimiento de solidaridad, a movimientos de campesinos, de mujeres y feministas, a sindicalistas y trabajadores excluidos, ambientalistas, jóvenes y estudiantes, movimientos ecuménicos, indígenas, étnicos y territoriales, LGTBI… y a todos los sectores comprometidos con procesos de lucha para frenar el avance de la derecha neoliberal, para construir y defender un proyecto emancipador común».
Arrogancia y desprecio del Imperio hacia América Latina
El 10 de abril de este año, el Primer Secretario del Partido Comunista de Cuba, General de Ejército Raúl Castro Ruz, dijo: “Hemos venido alertando sobre la conducta agresiva que el Gobierno estadounidense ha desatado contra la región de América Latina y el Caribe. Lo hace en nombre de la Doctrina Monroe, con un arrogante desprecio macartista hacia el socialismo, la libre determinación y los derechos soberanos de los pueblos de la región”.
Al comentar esas palabras, miguel Díaz Canel-Bermúdez, presidente del Consejo de Estado y de Ministros precisó en su discurso de clausura de la Tercera Sesión Extraordinaria de la IX Legislatura de la Asamblea Nacional del Poder Popular, en el Palacio de Convenciones, el reciente 13 de abril: “… A todas luces se busca estrechar el cerco contra la soberanía cubana, recrudeciendo el bloqueo y en especial la persecución financiera. Se obstaculizan los créditos y los financiamientos de terceras naciones por presiones de Estados Unidos; mientras internamente aún arrastramos los fardos de la ineficiencia administrativa, la mentalidad importadora, la falta de ahorro y los insuficientes ingresos por exportaciones, entre otros males de los que no podemos excluir las manifestaciones de corrupción y las ilegalidades, inaceptables hoy, como siempre, en la Revolución.
Y añadió el Presidente cubano: “Situados frente a ese mapa de tremendos retos, corremos el riesgo de creer que no hay salidas. Pero la historia tiene algo que decirnos. Fidel, Raúl, Almeida, Camilo, Che, la generación de nuestros padres y abuelos, enfrentaron, con menos experiencia e incluso menos recursos, momentos más graves y oscuros. Y salieron victoriosos.
“La respuesta es: No, señores imperialistas, los cubanos no nos rendimos, ni aceptamos leyes sobre nuestros destinos que estén fuera de la Constitución. En Cuba mandamos los cubanos y, por supuesto, las cubanas.
“El título III no es peor que el I ni el II, que están en la cartera de acciones contra todo el pueblo de Cuba, sencillamente para robarnos las tierras, arrebatarnos las casas, apoderarse de los escasos recursos naturales y seducir y comprar a nuestra gente. Todo para castigarnos por ser el mal ejemplo que tantos pueblos oprimidos han querido seguir.
“Nadie va a arrebatarnos, ni por la seducción ni por la fuerza, “la Patria que los padres nos ganaron de pie”, como lo dijo en versos viriles Rubén Martínez Villena.
“Cuba sigue confiando en sus fuerzas, en su dignidad y también en la fuerza y la dignidad de otras naciones soberanas e independientes. Pero sigue creyendo también en el pueblo norteamericano, en la Patria de Lincoln, que se avergüenza de quienes actúan al margen de la ley universal en nombre de toda la nación norteamericana”.
Y en otro momento, Díaz Canel citó al Comandante en Jefe Fidel Castro, quien el 11 de abril de 1959, hace 60 años, dijo:
“Nuestro pueblo será tanto más grande cuanto más grandes sean los obstáculos que tiene delante; más hablará de nuestro pueblo la historia cuanto más dificultades tenga que vencer; más justicia le hará el porvenir cuanto más se le calumnie hoy, y solo podrá decirse que aquí se organizó una sociedad donde todos los pueblos del mundo pudieron venir a aprender lo que era justicia, lo que era democracia, y que supo defenderla y supo sostenerla, y, aunque no sabemos lo que el destino nos depare, sí tenemos la seguridad suficiente para decir que nuestra Revolución triunfará porque sabremos defenderla, o que nuestro pueblo perecerá si es preciso perecer para defenderla.”
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