El desarrollo tecnológico generalmente tiene como fin facilitar la vida de los seres humanos. Por tanto, como dicen muchos, el desarrollo no se puede negar. En Cárdenas, ciudad de calles rectas y extensas, el transporte ciudadano tiene en las bicicletas y coches un gran alivio. Por suerte diría yo, un equipo novedoso ha ganado popularidad desde hace algunos años: la conocida motorina eléctrica.
Muchas son las ventajas que ofrecen estos vehículos, pues evitan el pedaleo, son veloces, soportan el peso de dos personas, además de sus características estéticas. Ahora veamos la otra cara de la moneda: las indisciplinas que cometen algunas personas que manejan motorinas.
Recientemente se divulgó la triste noticia de un joven de 17 años que violó el derecho de vía e impactó contra un automóvil que venía detrás. Como consecuencia el joven sufrió una fractura en la pierna. Casos lamentables como estos son casi comunes, debido a que múltiples son las infracciones cometidas diariamente.
Usted, que habitualmente anda en bicicleta, apele a la memoria para recordar ¿cuántas veces lo ha sorprendido un intrépido motociclista pegado a su lado sin darse cuenta? ¿O cuántas veces ha visto a algunos transitando por la acera, estacionados e interrumpiendo el paso, por los parques rampa arriba y rampa abajo? ¿O en igual número de ocasiones a adolescentes que no llegan a la mayoría de edad corriendo a todo motor?
Ayer alguien exclamó: “Por culpa de dos o tres chiquillos vamos a pagar las consecuencias todos los que tenemos motorinas”. No se trata de satanizar estos equipos, sino de velar para darles un uso adecuado. Bien sabemos que los agentes del tránsito del Ministerio del Interior desarrollan acciones para constatar que todo el que circule con motorinas lleve su casco apropiado como medio de protección y porte además su licencia de conducción, aunque las buenas prácticas deben empezar desde la casa.
Recuerde que lo que maneja no es un automóvil, por tanto, modere la velocidad. Tampoco es una bicicleta, tenga cuidado por donde anda. Según la opinión de este reportero, los padres de los más jóvenes deben preocuparse más por sus hijos y los agentes del tránsito ser más rigurosos en tal sentido. Las motorinas no son artículos negativos, pero tampoco se manejan solas. Tengamos cuidado en la vía para no incurrir en indisciplinas. Cumplamos con las leyes establecidas y sobre todo, evitemos accidentes. Reflexione.
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