Estar alerta es esencial para No equivocarnos cuando analizamos críticamente el ritmo de los cambios que se suceden en las relaciones de producción en Cuba, a la luz de las directivas del Partido Comunista, encaminadas a dinamizar la economía y sentar bases fundamentales para el fortalecimiento de la empresa estatal socialista y el necesario crecimiento progresivo del producto interno bruto anual (nuevos valores creados).
En las decisiones ejecutivas de Estados Unidos y Cuba para trabajar con vista al normal restablecimiento de relaciones entre ambos países, la posición estadounidense parte de una premisa que el presidente Barack Obama expresó al admitir que el bloqueo económico, comercial y financiero (embargo) ha fracasado en obtener sus objetivos, que eran rendir al pueblo cubano por hambre, y todavía sigue siéndolo, porque persiste.
De manera que la nueva enunciada política estadounidense no puede apreciarse con sentido de ingenuidad infantil.
Obama ha subrayado que lo que busca es otra forma de relaciones para lograr el mismo propósito, que no es otro que un cambio de régimen en Cuba. En otras palabras: involución hacia el capitalismo.
Aceptado el reto, debe tenerse claridad en la experiencia histórica de lo que significó ese paso en las antiguas naciones socialistas del este europeo, del enorme costo social de los programas neoliberales impuestos bajo recetas del Fondo Monetario Internacional, que en términos prácticos se traducen en cero gratuidad de servicios sanitarios y educacionales, rebaja de salarios, supresión de pensiones por jubilación o su drástica reducción, desempleo basado en el factor de rentabilidad máxima de la entidad empleadora, extinción de programas de beneficios sociales y culturales, y privatización de la propiedad pública.
La actualización del modelo económico socialista en Cuba NO quiere eso.
Sí se plantea el reconocimiento objetivo del mercado y la propiedad no estatal como elementos que –bajo control estatal- pueden propiciar una economía más eficiente, acompañando las transformaciones esenciales de la propiedad pública con inversiones extranjeras, en un proceso de tránsito hacia un socialismo próspero y sostenible, pero sin ingenuidades que conducirían a una involución hacia el capitalismo, la deshumanización y la injusticia social. (TVY)(28/11/15)
Temas: Cuba Economía Partido Comunista
Su imagen más cercana
