El matancero que escucha sobre Faustino Pérez inmediatamente reconoce a la enorme institución hospitalaria que en la periferia de la ciudad se honra con su nombre, sin sospechar que él fue, durante toda su vida, un modelo de revolucionario.
El Doctor Faustino Pérez Hérnández, que nació en la antigua provincia de Las Villas, fue uno de los más destacados dirigentes del Movimiento 26 de Julio, expedicionario del yate Granma y miembro del Ejército Rebelde hasta el triunfo revolucionario de 1959.
El recientemente fallecido Armando Hart escribió en una ocasión que Faustino resultaba “un hombre hecho de una sola pieza, revolucionaria y patriótica. Limpio, auténtico, sagaz. Poseía serenidad al hablar y sabía escuchar a los demás. Guardaba el fuego de un temperamento rebelde e intransigente frente a toda injusticia.
“Tras la partida de Fidel, Raúl y otros compañeros hacia México quedó en Cuba organizando el Movimiento y recaudando fondos para la expedición que se preparaba. Viajó a México en varias oportunidades cumpliendo instrucciones de Fidel, y en octubre de 1956 asumió la dirección político-administrativa de un campamento donde se preparaban los combatientes.
“Hombre cabal en el sentido más estricto de la expresión, su pasión por el trabajo con el pueblo era una de sus principales cualidades. Es a veces difícil encontrar conjugados el carácter combatiente y la capacidad de comprender a las personas en sus variados matices. Solo lo logran quienes tienen un sentido concreto de lo humano como lo primero y más importante que debemos defender los revolucionarios.”
No obstante, Faustino Pérez tuvo una relación muy estrecha con la provincia de Matanzas. Con su salud ya resentida y con alrededor de 70 años solicitó a la dirección del país asumir la dirección de un programa de desarrollo agropecuario y social en la Ciénaga de Zapata. Y allí caló profundo.
Por estos días, su viuda Ana María Díaz recorrió aquellos espacios donde escontró la muerte. La colega Kenia Otaño recogió algunas de sus declaraciones, en las cuales podemos hallar una magnífica semblanza del inagotable guerrillero.
“Regresar a la Ciénaga es siempre un grato espacio para recordar la memoria de mi compañero, mi amigo, mi amante, mi Jefe; de Faustino. Siempre estoy muy a gusto con todos ustedes, pues aún me siento parte de esta realidad, la cual ayudé a levantar junto a mi esposo en sus primeros años y últimos de vida en La Ciénaga de Zapata, pues me hace recordar que siempre sintió por este rinconcito de Cuba un sentimiento muy especial.
“Yo recuerdo que estábamos en Cayo Ramona, reunidos, y empezó a distribuir a diferentes compañeros por zonas distantes del municipio para resolver muchos de los problemas que ocurrían por aquella época, y de pronto me mira y me dice -hay problemas con el combustible y por estos problemas te toca mudarte para acá y yo voy para Santo Tomás-, y yo rápidamente lo miré fijo a los ojos y me enfrenté diciéndole -yo amo la Ciénaga igual que tú y efectivamente creo que son muchos los problemas, pero yo vine a la Ciénaga contigo, y a donde tú te vayas, me voy yo y si te vas para Santo Tomás, allí estaré yo; para acompañarte siempre-. No cumplí su orden, fue toda una rebelión, porque sentí que en aquel momento el me vió cómo soldado”.
Por aquella época, en pleno periodo especial, se le escuchó afirmar que “me siento más cómodo en este medio donde puedo hacer más de manera más directa, aunque sea modestamente, algo por los que necesitan que se haga algo. Esa es la razón. Esta no es de una responsabilidad tan alta, pero nos sentimos bien; es útil y con eso basta. Lo importante es que seguimos teniendo el espíritu de pelea de cuando vinimos en el Granma, aunque por cuestiones de edad no las mismas fuerzas ni las mismas energías.
Allá, como director de la Empresa Agroforestal Victoria de Girón, libró sus últimos comabtes. Con su energía y ejemplo propició un cambio profundo en pro del mejoramiento socieconómico de los cenagueros. Fue uno de los artífices del Conjunto Artístico Korimakao y del desarrollo integral que necesitaba esa agreste y bella región matancera.
Su imagen más cercana

