La obesidad es considerada por expertos como una especie de bomba de tiempo en las personas, habida cuenta clasifica entre las causas actuales de muerte prematura y diversos trastornos que disminuyen la calidad de vida del ser humano.
Esas afectaciones incluyen disfunciones sexuales y múltiples limitaciones físicas que van afectando progresivamente el sistema cardiovascular, la locomoción, generan diabetes y algunos tipos de cáncer.
Personas obesas siempre han existido. Pero en opinión del investigador en nutrición Abelardo Ávila, por primera vez en nuestra historia vemos que las personas se vuelven obesas en tan sólo unos pocos años, y algunas, genéticamente proclives, en apenas semanas.
Buena parte de esta responsabilidad recae en inescrupulosos comerciantes, patrocinadores de laboratorios donde se crean mezclas químicas que agraden el paladar, ya sean dulces, saladas o ácidas.
A este resultado lo llaman “el punto de la felicidad”. Significa que se ha creado un adictivo que hace que los consumidores se enganchen y vengan a por más y más, como denuncia Kristin Wartman, periodista y especialista en nutrición.
Ningún país escapa de esa realidad, más evidente en las sociedades de economía de mercado capitalista, pero que también afecta a otras, incluida la cubana.
Otro tema vinculado con la obesidad es que las etiquetas de los productos alimenticios no son suficientemente claras sobre el contenido nutricional ni el origen de los componentes.
A esto se añade la publicidad que invierte millones en convencer a las personas para que traguen comidas y bebidas chatarras adictivas.
Una muestra clara son los cincuenta millones de dólares pagados por la Pepsicola a la cantante Beyoncé para promocionar ese gaseado, al mismo tiempo que la Asociación Norteamericana para los Problemas del Corazón anunciaba que unas 25 mil muertes por obesidad en el año 2010 habían estado relacionadas con el consumo excesivo de bebidas azucaradas.
Es un tema que interesa a los obesos y a los que están en riesgo de serlo, adictos a tragar por la vista y anotarse en la lista de candidatos a llevar consigo una bomba de tiempo que puede conducirlos a muerte prematura.
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