La necesidad de ser eficientes y esforzarse en pos de alcanzar elevados indicadores de productividad laboral en los centros de trabajo, no constituyen simples exhortaciones de carácter moral y ético, sino expresión concreta de conductas individuales y colectivas que el país necesita para cumplir las expectativas de crecimiento económico, que deben conducirnos, progresivamente, a la solución de problemas tan cruciales como posibilitar que se reduzcan los persistentes elevados precios de los productos en el mercado y se enderece la torcida pirámide salarial.
A propósito, entre enero y marzo del cercano 2016, el movimiento sindical desarrollará el proceso de presentación e información del Plan de la Economía y del Presupuesto para ese año en todos los colectivos laborales.
Será esa magnífica oportunidad para reflexionar acerca de la necesidad de realizar esfuerzos y ser eficientes y productivos en nuestros puestos de trabajos.
El propósito es que en el primer trimestre de 2016 los trabajadores conozcan sus metas económico-productivas, establezcan sus compromisos y esclarezcan sus inquietudes.
Recordemos que el plan de cada centro laboral necesita de la participación del colectivo de trabajadores para lograr los crecimientos y la eficiencia y eficacia económicas que necesita el país; impulsar una mayor participación en la gestión y motivar el incremento de la producción, los servicios y el salario de los trabajadores.
En este contexto, el factor disciplina laboral es premisa para aspirar a materializar todos los propósitos.
Pero la disciplina en el trabajo no solo se refiere a la puntualidad en el horario de llegada, y a la permanencia en el puesto, sino también al aprovechamiento de la jornada.
Lamentablemente, existe una actitud criticable del “presente ausente” , que caracteriza al apático en atender al cliente, o al que aun en su puesto de trabajo parece estar en las nubes o no se percata que el reloj avanza indetenible, mientras él y otros pierden el tiempo en conversaciones ajenas a sus obligaciones, o narrándose peripecias de la telenovela de moda.
Obviamente, eficiencia y buena productividad laboral no son consignas, sino resultados de una gestión eficaz, que requiere voluntad consciente de participar, hacer y lograr para merecer aplausos y mejores retribuciones.
(TVY)(08/12/15)
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