Hay amigos que merecen un tratamiento especial, no sólo por la labor que realizan en su medio –en este caso el cultural y más específico el teatro de títeres– sino por la preocupación de informar al público y a los medios de comunicación de lo que hacen.
Ese es el caso de Rubén Darío Salazar, ese pequeño gigante que llegó a Matanzas en la década de los años 80 para cumplir su servicio social luego de graduarse en el ISA y jamás se ha desprendido de la ciudad de los puentes, los ríos y los poetas. No sé si bebió agua del pompom o lo sedujo el embrujo de la bahía, el valle del Yumurí o el balneario de Varadero, lo cierto es que aquí se quedó y afianzó sus raíces al punto de traer consigo a la señora Taquechel, la autora de sus días.
Hago este pequeñito análisis para que entiendan por qué me decido a publicar íntegramente el correo que me envió como resúmen de la labor del colectivo que dirige magistralmente: Teatro de las Estaciones en el 2017 y a mi juicio una antesala de lo que depara el 2018, pues ellos, están decididos y seguros de un éxito total, con el estreno de la próxima obra .
Ahí reproduzco su mensaje:
“Lo único que hay que ser es eficaz, ganar la batalla, atraer la atención de los espectadores…”, así expresó en una entrevista el maestro de escena Eugenio Barba, y lleva toda la razón. En eso consiste la cruzada de los que elegimos hacer teatro, en convocar, reunir, compartir e intercambiar con todos. Sus palabras alientan este extracto de lo que fue el año 2017 para Teatro de Las Estaciones.
I. Enero de estreno y celebraciones
Con la reposición de “Cuento de Navidad”, un espectáculo en nuestro repertorio desde 2002, con más de 100 funciones, abrimos el año. Inspirado en el poema “Naranjas y limas”, del poeta nacional Nicolás Guillén, se utilizan figuras, danzas y villancicos interpretados a golpe de ritmos latinoamericanos y caribeños, en una revisitación de tradiciones que pertenecen al patrimonio cultural de la humanidad. Nos alegró que hayamos sido elegidos por el Consejo de Iglesias de Cuba para la celebración de las fiestas de Epifanía en el Cine-Teatro Avenida, de La Habana, donde el montaje, junto a otros invitados, fue filmado y transmitido posteriormente por la televisión cubana.
Otro vínculo interesante, afín con el espíritu inquieto de Las Estaciones, fue la colaboración en el inicio del año, con el joven Teatro Coreográfico de Yadiel Durán. Juntos estrenamos el espectáculo “Cuatro”, aproximaciones a personalidades de la cultura cubana. A través de la danza, la actuación y el teatro objetual, jóvenes actores y bailarines asumieron las vidas de grandes como José Jacinto Milanés, Ernesto Lecuona, Rita Montaner y Haydee Santamaría.
La Casa de la Memoria Escénica, en Matanzas, me recordó el 17 de enero, con una exposición titulada “Cuatro estaciones titiriteras”, que hace 30 años llegué desde la Universidad de las Artes, en La Habana, hasta la Ciudad de los puentes.
II. De un DVD y de viajes por aquí y por allá
Los días 29 y 30 de abril nos fuimos al Teatro de la Orden Tercera, sede de la Compañía Infantil La Colmenita y nuestra casa en la capital. Allí, con tres funciones a teatro lleno, se presentó el DVD del espectáculo “Canción para estar contigo”, un musical escrito por Norge Espinosa y protagonizado por la soprano Bárbara Llanes, autora también de la música original.
Realizado por el joven cineasta Marcel Beltrán, con fotografía de Román Lechapelier y diseño de Nelson Ponce, entre otros colaboradores, la película, patrocinada por Producciones Colibrí, y la reposición de la puesta en escena, fue un momento de alegría y felicidad para nuestro grupo.
Emprendimos en mayo con nuestros hermanos del Teatro Tuyo, de Las Tunas, y Títeres Retablos, radicado en La Habana, una gira sui generis, nombrada “Expedición teatral títere clown”, por las provincias Sancti Spíritus, Villa Clara y Cienfuegos. En junio y julio nos fuimos al populoso espacio cultural habanero Fábrica de Arte (FAC), donde dimos cuatro funciones del espectáculo de títeres para adultos “Retablillo de Don Cristóbal y la Señá Rosita”, inspirado en textos para el retablo del poeta andaluz Federico García Lorca.
Allende los mares nos invitaron en julio a la sección internacional del prestigioso Festival Puppeteers of America 2017, en Minnessota, Estados Unidos. El Lab Theater, de la Universidad Concordia, en Saint Paul, acogió dos funciones de “El patico feo”, con un auditorio repleto de titiriteros profesionales que recibieron con beneplácito nuestra propuesta escénica.
Del 6 al 14 de octubre estuvimos en el 10mo Encuentro Nacional de Teatro de San José, Costa Rica, donde Zenén Calero y yo fuimos invitados a impartir un taller de diseño y dirección artística en el teatro de figuras, que tuvo como espacio uno de los salones de ensayo de la Compañía Nacional de Teatro de ese país. También ofrecimos dos funciones del unipersonal “La niña que riega la albahaca y el príncipe preguntón”, en el Teatro La Abadía, de Ciudad Colón y en el Teatro Giratablas, de San José. “La niña que riega…”, estrenada en 1996, continua activa en nuestro repertorio, tiene más de 180 funciones y ha girado por España, Italia, República Dominicana, México, Venezuela, Estados Unidos y Uruguay.
III. Recorriendo festivales, ferias y laboratorios en la isla
Regresamos en enero a los predios del popular Festival Mejunje Teatral, en Santa Clara, en el año de su XXV aniversario. Volver a trabajar en el histórico Teatro La Caridad (“Cuatro”) o en la acogedora salita Margarita Casallas (“Retablillo de Don Cristóbal y la Señá Rosita”) nos llenó de hermosos recuerdos, vividos anteriormente en la inolvidable ciudad de la benefactora Marta Abreu.
En febrero, exactamente el día 10, estuvimos actuando con la puesta en escena “Una niña con alas”, en el pabellón infantil de la Editorial Gente Nueva, dentro de la Feria Internacional del Libro de La Habana. Del 14 al 20 de marzo el grupo participó por vez primera en el IX Festival de Teatro Joven de Holguín. Las funciones tuvieron lugar en el majestuoso Teatro Eddy Suñol (“Cuatro” y “Retablillo de Don Cristóbal y la Señá Rosita”). También por vez primera estuvimos del 8 al 14 de mayo en el evento eco-cultural “Por la ruta del agua”, en el municipio Boyeros, de La Habana, invitados por el grupo anfitrión Barco Antillano.
Del 26 al 30 de junio el grupo volvió a La Habana invitados por el Laboratorio Internacional de Verano Traspasos, de la Universidad de las Artes (ISA), para actuar en el Café Teatro Brecht (“Retablillo de Don Cristóbal y la Señá Rosita”) y en la Sala Adolfo Llauradó (“Cuatro”). Impartí también durante 3 días un taller sobre el teatro de objetos. Del 7 al 13 de agosto participamos con el espectáculo “Los zapaticos de rosa” en la programación de la 1ra Jornada Habana Titiritera: figuras entre adoquines. 2 funciones en el remozado Teatro Martí, para unas 1150 personas aproximadamente. Impartí en el evento el Taller de dirección artística en el teatro de títeres Del dicho al hecho, realizado en uno de los salones del Museo y Teatro de Títeres El Arca.
Octubre nos llevó hasta el esperado 17 Festival de Teatro de La Habana, como parte de la muestra familiar nacional, con el romance entre sombras y luces “Los dos príncipes”, de María Laura Germán, inspirado en el poema de José Martí.
IV. De laureles y otras alegrías
En tiempos difíciles para el teatro, viviendo un siglo donde lo tecnológico manda, exige y doblega, insistir en la magia del ser humano sobre las tablas o con una figura artesanal en la mano, con o sin retablo y obtener algún reconocimiento, además de reconfortarnos, nos puebla de inquietudes y retos.
El día 18 de enero se realizó la entrega del Premio Nacional Rubén Vigón de Diseño Escénico de la Uneac. Zenén Calero recibió el galardón por el vestuario de “Los dos príncipes”. El día 19 de enero organizamos en la Sala Pepe Camejo la entrega del Premio Tablas Alarcos de fotografía y crítica (tuve el honor de obtenerlo con una entrevista realizada al dramaturgo Joel Cano), conjuntamente con la del Premio Villanueva de la Crítica Teatral a los mejores espectáculos del año (Donde ganó el galardón “Los dos príncipes” como uno de los mejores espectáculo para niños del año).
El día 22 de enero se entregó a Teatro de Las Estaciones en el Centro Cultural Teatro Tuyo, de Las Tunas, el Premio Puertas Abiertas al espectáculo “Una niña con alas”, catalogado por ellos como el mejor montaje escénico para niños presentado allí en 2016. El 4 de febrero, en la entrega de los premios Caricato de la Uneac, en la Sala Avellaneda, del Teatro Nacional, recogimos el trofeo de puesta en escena por “Los dos príncipes”.
En febrero, durante la Feria Internacional del Libro de La Habana, recibí el Premio a la Humildad Dora Alonso, que entrega la Editorial Gente Nueva a promotores de la literatura para los más pequeños. El IX Festival de Teatro Joven de Holguín, nos sorprendió a Zenén Calero y a mí con la entrega de la Distinción Joven Maestro, otorgada por la AHS de esa provincia a personalidades vinculadas a las nuevas generaciones de teatristas.
Sorpresa aún mayor fue recibir el Premio Provincial de Teatro José Ramón Brene de la Uneac matancera, justo al cumplir tres décadas de labor profesional en Matanzas, primero con Teatro Papalote, cuando llegué a cumplir allí mi servicio social, y luego con la fundación en 1994 de Teatro de Las Estaciones hasta hoy.
La inquieta actriz y dramaturga María Laura Germán obtuvo el Premio especial Adolfo Llauradó de la Asociación Hermanos Saíz, por su trayectoria como intérprete relevante del teatro para niños y jóvenes en Cuba. Otra felicidad grande y lograda con trabajo, fue recibirme el 20 de septiembre como Master en Dirección Escénica, por la Universidad de Las Artes. El diseñador Zenén Calero, fue declarado el 12 de octubre Hijo adoptivo de Matanzas, por la Asamblea Municipal del Gobierno. Obtuvimos un reconocimiento por el espectáculo “Cuatro”, en el Premio Villanueva de la crítica a las mejores puestas en escena del año.
Al terminar el año, la mayor compensación sigue siendo la permanencia de nuestro pueblo secreto* ,al decir de Eugenio Barba, compuesto por niños, jóvenes y adultos, atentos a lo que hacemos, ya sea en nuestra isla o fuera de sus márgenes. Un pueblo secreto que cambia, se transforma, pero sigue ahí, como constancia de que nuestro efímero gesto teatral vale tanto como la vida.
Peñas Altas, Matanzas, 21 de diciembre de 2017
· Hermoso término con que el maestro Eugenio Barba designa a aquella porción de público de cada país, que ante una visita del Odin Teatret acude sin falta a las funciones.
Su imagen más cercana
