Mientras instituciones gubernamentales de Estados Unidos se afanan en instrumentar planes de desestabilización contra Cuba y de captación de jóvenes talentos para inducirlos a prácticas contrarrevolucionarias, escudándose detrás de una cortina de palabras, de acercamientos diplomáticos y promesas de cordialidad que ocultan verdaderas intenciones de destruir a la Revolución y su práctica de plena justicia social, desde otros lares nos llegan emisarios de amistad y realidades tangibles.
Estos visitantes apoyan el desarrollo socioeconómico de los cubanos, como la reciente estancia en Cuba del primer ministro chino, Li Keqiang y sus acompañantes, quienes se reunieron con el Presidente cubano Raúl Castro en un ámbito de acuerdos bilaterales, que abarcan amplia gama de sectores, e incluyen memorandos de entendimiento, acuerdos de créditos, condonación de adeudos y cooperación científico-técnica para la protección del medio ambiente.
Son hechos reales, encaminados a avanzar en la senda de cooperación, que confirman a China como el segundo socio comercial de Cuba.
Entre los acuerdos destacan el otorgamiento de una línea de crédito concesional para la ejecución del proyecto de modernización de la producción de la prensa y otros materiales gráficos.
También la ejecución de los donativos para la adquisición de equipos para modernización tecnológica de la Aduana y de materias primas para producir paneles solares, así como otros acuerdos encaminados a la cooperación en materia de capacidades productivas, inversiones y protección frente al cambio climático y la cooperación en el sector informático.
Asimismo, otorgamiento de facilidades financieras para ejecutar un parque eólico y la creación de centrales bioeléctricas vinculadas a dos centrales azucareros, así como la propuesta de un Plan de desarrollo industrial de Cuba a mediano y largo plazos, entre otros temas.
Como vemos, poco ruido y abundantes resultados, sin dobleces ni intenciones ocultas, mientras los congresistas reaccionarios de Estados Unidos siguen apostando al Bloqueo contra Cuba, sin percatarse, quizás, que se les va la guagua cubana y se quedan a pie. (TVY)(29/09/16)
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