El tabaquismo es una epidemia mundial y constituye la primera causa de muerte prevenible en el mundo por su consumo masivo. Cada 31 de mayo se celebra el Día Mundial sin Tabaco con el fin de poner de relieve los riesgos que ocasiona esta adicción, a la salud y al bienestar económico de sus adeptos.
Nuestro país ocupa el tercer lugar en América Latina entre los de mayor prevalencia de tabaquismo pasivo en el hogar. Al decir de Vicente Hernández Castro, Profesor Consultante y Psiquiatra, “la adicción entraña tanta gravedad y potencial lesivo, porque el individuo supone que tiene control de algo que alguna vez va a suprimir voluntariamente y desconoce que se trata de un trastorno de la neuroquímica cerebral, donde no puede desprenderse de ella sin la ayuda médica”.
Más de la mitad de los integrantes de las familias cubanas están expuestos al humo del cigarro, que contiene más de 4 mil compuestos, de los cuales muchos con cancerígenos.
“Como política del Ministerio de Salud Pública existen instituciones de atención a las adicciones. Entre ellas destacan los centros comunitarios de salud mental, las consultas en los policlínicos y en el Hospital Faustino Pérez”.
“En consecuencia con la lucha antitabáquica, en nuestra provincia se potencian espacios para garantizar la salud de sus consumidores. Lo importante es central el proyecto de superación de las adicciones sobre la base de lo bueno que va a ocurrir cuando no consuman las sustancias y no en lo malo de todo lo que ha pasado por haberla consumido”, expresó Vicente Hernández.
Concientizar la importancia de la no iniciación tabáquica en adolescentes y jóvenes, alcanzar ambientes libres de humo y estimular la conducta de rechazo al consumo de sustancias tóxicas, es elevar la calidad de vida de fumadores activos y pasivos.
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