El programa de inversiones en el sector de la salud busca mejorar las condiciones en los centros hospitalarios para brindar una mejor atención a pacientes y familiares. En la provincia de Matanzas se ejecuta un mantenimiento constructivo en el hospital clínico quirúrgico José Ramón Lopéz Tabrane para ubicar allí en los próximos meses todos los servicios ginecobstétricos, en una institución completamente renovada.
Un intenso programa de reparación y mantenimiento constructivo se ejecuta actualmente en el antiguo hospital clínico quirúrgico José Ramón Lopéz Tabrane. En todos los pisos se aprecia el ajetreo de palas, taladros y carretillas con mezcla. Los hombres van restando días al almanaque para poder cumplir con los plazos pactados. Estas acciones permitirán trasladar allí en los próximos meses todos los servicios ginecobstétricos, en una institución totalmente renovada.
El Dr. Carlos Calvis Cabrera, director de la institución, considerada la más antigua en activo del país, detalla la nueva estructura del hospital. “El tercer piso de este hospital se convertirá en pre-parto, parto y salón de cesárea y al frente tendrá la sala de cuidados especiales perinatales con todas las condiciones, con dos mujeres por habitación, su baño independiente, sus closet y demás.También en este nivel estará la central de esterilización y el banco de sangre.”
Fuerzas de dos Cooperativas No Agropecuarias y trabajadores por cuenta propia ejecutan en este momento 17 objetos de obra. Enchape, rehabilitación de las redes hidraúlicas y eléctricas, cambio de carpintería así como la remodelación de locales marcan el trabajo cotidiano.
El directivo agrega que en el segundo nivel estaría la hospitalización para las gestantes. “Es decir diferentes patologías como hipertensión, diabetes y otros riesgos. Esto implicaría más de 90 camas disponibles teniendo en cuenta el crecimiento de estas patologías durante el embarazo. Más una parte para darle seguimiento a aquellas pacientes que tengan enfermedades trasmisibles.”
En este reordenamiento, el área menos beneficiada resulta la de consultas externas. El local, donde ya se presta servicios, es muy pequeño para el flujo de pacientes que llegan diariamente allí a recibir asistencia. Para los especialistas también se vuelve complicado porque los locales están muy próximos y en espacios reducidos.
A pesar de estos señalamientos, el nuevo hospital ginecobstétrico dispondrá de mejores condiciones y aumentará a 230 el número de camas para la atención a las gestantes actualmente en 174, cuidados perinatales, neonatología y las cirugías ginecológicas.
El proceso inversionista ha beneficiado en los últimos años a varios centros hospitalarios en la provincia de Matanzas. El propósito es mejorar las condiciones en cada una de las intalaciones para brindar una mejor atención a pacientes y familiares teniendo como premisa la calidad en los servicios médicos.
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