domingo , 27 septiembre 2020

El Doctor Durán…

Su voz se nos ha hecho familiar desde hace algún tiempo, sus canas ya forman parte de nuestro ajetreo cotidiano, al que le ponemos pausa para verle diariamente a las 9:00 a.m..

A esa hora Cuba se detiene para escucharle. Haber conocido al Doctor Durán es de las cosas positivas que nos deja esta pandemia. Con humildad ha expresado que él solo es el rostro más visible, que en esta batalla son innumerables los rostros que trabajan desde el anonimato con grandes historias que contar.

Pero que el Dr. Durán intente minimizar su papel, no alcanzaría un libro para recoger sus tantas vivencias a lo largo de los años como trabajador de la salud.

Santiaguero de nacimiento, estudió Psiquiatría, integró las Fuerzas Armadas, se especializó en Epidemiología, dirigió la Campaña de erradicación del aedes aegypti y el programa de prevención y control del VIH SIDA en su provincia natal; allí, donde también se desempeñaría como rector de la Universidad de Ciencias Médicas.

Tiempo después fungiría como Viceministro del Área de Docencia e Investigación del Ministerio de Salud (MINSAP). También ha cumplido misiones internacionalistas como Jefe de la Brigada Médica Cubana en Angola y desde hace seis años asumió Director Nacional de Epidemiología del MINSAP.

Quizás sea su humildad lo que tanto nos fascina, esa que siempre le acompaña sin importar su larga hoja de servicio, la que le sale a flor de piel al explicar con dominio cada detalle sobre la enfermedad que nos agobia desde hace tres meses.

Para muchos se ha convertido en esa especie de abuelo sabio que nos protege y nos aconseja siempre con la verdad, sin medias tintas, ni soluciones milagrosas.

Él habla desde la ciencia y el conocimiento y nos hace sentir orgullosos de que en Cuba existan hombres de su talla colosal y humanista.

COVID-19 en Matanzas

Acerca Arnaldo Mirabal Hernández

Después de tanto deambular sin rumbo fijo, descubrí que el Periodismo era mi destino, hacia él me encomendé, desde entonces transpiro y exhalo palabras mientras sufro ante la cuartilla en blanco…no hay más bella forma de morir-viviendo....

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