La voluntad personal de atender a las recomendaciones médicas, puesta en acción, es uno de los remedios más eficaces para la sanación de cualquier mal, a cualquier edad, incluido el cáncer, y no necesita receta médica porque no lo venden en ninguna farmacia.
Cuba muestra avances reconocidos internacionalmente en la prevención, tratamiento y cirugía del cáncer, para lo cual sostiene un programa que prioriza las localizaciones de pulmón, mama, próstata, colon, cérvico- uterino, bucal, piel y oncopediatría.
Si bien la labor del personal médico es fundamental para coronar el éxito sobre el mal, también lo es el comportamiento, y en particular la voluntad de las personas sanas para evitarlo, contribuir a combatirlo y ayudar a que los tratamientos facultativos sean asimilados y se traduzcan en supervivencia. Apenas unos años atrás un diagnóstico de cáncer era interpretado como una sentencia de muerte a plazo fijo.
Esta especie de maleficio ha pasado a la historia sobre la base de los recursos terapéuticos actuales, a los que Cuba ha hecho aportes significativos, en particular de la medicina preventiva y la detección precoz de la enfermedad, que permite actuar con mayores posibilidades de éxito.
Expertos en esa materia resaltan que con estrategias adecuadas se puede prevenir hasta 30 por ciento los casos de cáncer y crece la expectativa de tratamiento y curación.
Igualmente sucede con otras patologías, como la diabetes, las insuficiencias cardíacas, la obesidad, y las que suelen aparecer tras arribar a la tercera edad -60 años-, cuando dolores, molestias, síndromes y una larga lista de dolencias aparecen en la vida de las personas adultas, y es entonces cuando más deben exigirse a sí mismas en relación con conductas responsables..
Un buen ejemplo lo tenemos en que, a pesar de lo mucho que se ha dicho y documentado sobre los perjuicios del mal hábito de fumar, todavía este vicio del tabaquismo merma en 10 años la expectativa de vida en los fumadores.
Quienes, a pesar de todas las alertas documentadas persisten en seguir quemándose por dentro, no solo demuestran ignorancia sobre el riesgo que corren, sino pueril comportamiento cuando intentan mecanismos de defensa tales como “… de algo uno tiene que morirse…” Pero quienes han presenciado las agonías de quienes enferman de cáncer de pulmón debido al tabaquismo, pueden dar testimonio cierto de las agonías que sufre el enfermo antes de abandonar nuestro entorno físico.
Lamentablemente, sigue en alza la mala costumbre del tabaquismo entre las féminas y jóvenes en general, de acuerdo con estadísticas recientes.
Otros factores de riesgo son la obesidad, la mala alimentación -se debe incluir frutas y vegetales en la dieta-, el alcoholismo y el sedentarismo.
Según datos oficiales, el cáncer se llevará unos 13 millones de vidas antes de tiempo, de acuerdo con promedios de subsistencia.
Apropiarse de la voluntad personal necesaria para actuar con intención preventiva, esa que recomiendan los galenos, y que no necesita receta médica para ninguna farmacia, es la más inteligente manera de actuar a cualquier edad.
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