La producción de frutales ocupa una de las líneas de trabajo de la Empresa Agroindustrial Victoria de Girón, de la provincia de Matanzas. La cosecha de mango se desarrolla en estos momentos con resultados favorables por la calidad de los frutos y la consagración del colectivo.
Las manos se mueven agilmente entre las ramas para recoger las frutas y luego depositarlas en los guacales de madera. Así de intensas transcurren las jornadas de la cosecha de mango en la Empresa Agroindustrial Victoria de Girón, en el municipio matancero de Jagüey Grande. Cerca de mil hombres, distribuidos en ocho frentes de cosecha, tienen la responsabilidad de recolectar los frutos, sin descuidar ningún parámetro de calidad.
Iván Soria Vegue, lleva 20 años como cosechador y no pierde el entusiasmo del primer día. “Es una tarea bastante difícil pues el trabajo es muy riguroso y lleva mucho sacrificio. La misma práctica te va dando esa habilidad y el conocimiento en las diferenes cosechas que tenemos: naranja, toronja, mango. Yo soy uno más de lo que le gusta lo que hace. Y lo que hago lo hago con amor.”
La Empresa Agroindustrial Victoria de Girón destina a la producción de frutales más de 3 mil hectáreas, de ellas 2 mil 500 se corresponden con el cultivo del mango. Los rendimientos en cada cosecha superan las 10 mil toneladas. El cuidado del suelo y el riego sistemático contribuyen a los resultados.
Arsenio González Rodríguez, director de cítricos y frutales en al entidad matancera, explica que aunque le mango es mayoritario también se destinan tierras a otras frutas. “Tenemos unas 100 hectáreas de frutabomba que sembramos anualmente. También tenemos producción de guayaba que están en el orden de las 800 toneladas anuales de esta fruta. Además tenemos en producción coco y aguacate.”
Las frutas acopiadas se trasladan al centro de beneficio y luego al combinado para su procesamiento. El turismo, las exportaciones y las ventas minoristas se convierten en los destinos fundamentales de estas producciones. En este sentido González Rodríguez agrega que al polo turístico de Varadero lo abastecen específicamente de néctares. “Estos se hacen en la industria, sobre todo para sustituir importaciones. Además de frutas frescas que demandan los hoteleros junto con las hortalizas que también van a otros polos turísticos del país como es el caso de La Habana y la callería norte de Holguín.”
La producción de cítricos continúa siendo la principal responsabilidad de la entidad matancera. No obstante, su colectivo luego de 50 años, abre sus líneas productivas hacia los frutales. Los aportes económicos y la sustitución de importaciones de estos renglones contribuyen al perfeccionamiento económico y al desarrollo agroindustrial de Cuba.
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