Según investigaciones científicas, las personas cada vez duermen menos, sobre todo las que residen en ciudades y pueblos donde el acceso a entretenimientos tecnológicos y otras motivaciones de diversión se elevan y ocupan cada vez más la atención y el tiempo de quienes, en algunos casos, llegan a convertirse en adictos a aparatos electrónicos y a la llamada “vida nocturna”.
Esas prácticas prolongan la vigilia, de lo que pueden derivarse complicaciones en el sistema neurológico, variaciones en el carácter y otras consecuencias físicas y psíquicas visibles en el estado de salud.
Al respecto, la Asociación Mundial de Medicina del Sueño afirma: “los problemas de sueño constituyen una epidemia global que amenaza la salud y la calidad de vida de más del 45 por ciento de la población mundial”, y añade que dormir bien es uno de los tres pilares fundamentales para gozar de una buena salud, además de una dieta equilibrada y ejercicio regular.
El lapso de dueño necesario varía con la edad y ocupación habitual de las personas.
Usted mismo ha experimentado esta realidad.
Si practica una vida sedentaria, el día que se extrema en ejercicios físicos cae en la cama “como un tronco”.
Quienes llevan una vida un tanto desordenada sufren mucho más el estrés de no poder conciliar el sueño, de manera que la experiencia existencial invita a respetar los horarios de descanso a cualquier edad, pero especialmente en la niñez, la adolescencia y la juventud.
Los expertos identifican condiciones necesarias: Dormir entre 7 y nueve horas diarias para estar descansado y alerta durante el día. Dormir sin interrupciones y con profundidad para que el sueño sea restaurativo.
De lo contrario se eleva el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, cáncer, diabetes y depresión.
Cifras oficiales revelan que en Estados Unidos 40 mil personas sufren lesiones cada año por la falta de sueño y mil 150 de ellas fallecen en accidentes, mientras que 250 mil conductores ser quedan dormidos cada día ante el volante de su vehículo.
¿Está usted entre los insomnes o alardea de su capacidad de dormir poco sin percatarse que rinde menos?
Para esto existe un solo remedio: Organice su horario del día y sobre todo consulte a su médico.
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