Boletín El Iris del Taller literario Pablo Neruda de la Universidad de Matanzas
Alivio visual y casi escritural se percibe cuando uno se inserta en las mínimas y en blanco y negro hojas del Boletín El Iris, del Taller literario Pablo Neruda de la Universidad de Matanzas.
Por casualidad, hasta mis manos ha llegado la plaquette con miras de revista. Es su edición cero del año uno.
Destinado -supongo- a aquellos vinculados a la Literatura y la Poesía en el ámbito universitario, promueve obra y escritores noveles y no tan noveles, y !en hora buena! inserta poemas y cuentos a lo largo de sus hojas.
Cuando lo leí sentí el descanso visual de la mesura, es decir, de hacer con contados recursos algo digno y con valores literarios sin caer en el registro escritural de “la alta cultura”, por decirlo de alguna manera.
Es importante acotar que el Boletín del Taller Pablo Neruda de la Universidad de Matanzas, si algo sabe es….diríamos en lenguaje coloquial, “vender”. Reseñas como Viajando por la historia sobre una moto Minsk, basada en una de las novelas del escritor y dramaturgo Ulises Rodríguez Febles, muestran excelentes tendencias a su lectura creando esos ganchos textuales desde un lenguaje sencillo.
Es un espacio para poetas vinculados al Taller, como es el caso de la decimista Lianet Fundora quien sorprende con un texto moderno y mimetizado por otras disciplinas literarias que la exponen en sus lineas diferente.
La mesura de El Iris viene acompañada por el uso puntual del contenido y las ilustraciones del joven artista de la plástica Adrián Socorro, imaginario que acompaña el espíritu joven y poético de la publicación.
Dirigida por el Doctor Carlos Chacón Zaldívar pasa por una provocación editorial que cabalga muy bien entre mesura, reflexión literaria, creatividad y promoción.
Vuelvo y repito, llegó a mis manos casi de casualidad, desconozco el número de su tirada y frecuencia. Pero es un excelente proyecto literario y de pensamiento para la comunidad universitaria. Desde ya, estoy corriendo tras de la novela Minsk de Rodríguez Febles, y el culpable no lo busque lejos, es el Boletín universitario.
Su imagen más cercana
