La producción de alimentos es una necesidad imperiosa del país. Aprovechar toda la tierra posible y diversificar producciones es tarea fundamental del campesinado.
Los trabajadores de la Finca San José en el municipio de Jagüey Grande se dedican a la producción de cultivos varios frutales y semillas muy en sintonía con lo que necesita el país actualmente.
Ahora están enfrascados en la producción de tomates para diferentes destinos lo que les obliga a una rigurosa selección por tamaño, madurez y calidad.
Al conversar con Roberto Izquierdo Sánchez, propietario Finca San José, una herencia de sus abuelos, expresó su satisfacción por los logros actuales gracias a algunas bondades climatológicas que tuvieron en la etapa de siembra y producción del tomate.
Al referirse al sistema de trabajo que emplea dijo que entre los secretos de sus buenas cosechas están la utilización de los biofertilizantes, las semillas de calidad y la atención cultural en tiempo además del asesoramiento que reciben de la estación experimental Indio Hatuey.
Bien por productores como Roberto, donde lo fundamental es hacer todo en tiempo y bien.
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