Nada hay más desolador que una escuela en los meses de verano. El timbre languidece de su silencio taciturno; la pizarra añora el roce de la tiza, el patio extraña el barullo del recreo, las aulas son ese espacio deshabitado sin razón de ser; el asta añora la bandera y el saludo de los niños. ¡Los niños! Un centro de ... Leer Más »
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