Aunque Yarisleidis Ortega Enrique pasó el 31 de diciembre lejos de los suyos, consiguió conservar la alegría. En su mirada risueña se podía apreciar cierto aire de satisfacción, ese que experimenta cuando se sabe útil y empeñada en un empresa tan humana como cuidar la salud de los otros. A la medianoche no tendría el beso tierno de su hijito, ... Leer Más »
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